domingo, 21 de abril de 2013

Sobre Prometeo


Desarrollo y procesos sociomorales + una lectura algo ... de literaturas clásicas


Prometeo no  era invulnerable al castigo de Zeus, por el contrario lo padecía con gran dolor, pero, a pesar de que su cuerpo y espíritu se vieron impregnados de un hondo sufrimiento, no se arrepentía de la acción que lo llevó a padecer tal castigo.
Prometeo habla de todos los bienes y dones que entregó a los hombres;  éstos pueden resumirse en una palabra: autonomía. Es esta  autonomía la que diferencia a los seres humanos de los animales, la que les permite crear herramientas, hacer uso del medio que los rodea, crear medicinas,  en resumidas cuentas ser sujetos activos y no pasivos, pronunciarse ante sus circunstancias, les dio el pensamiento abstracto, les dio el lenguaje y finalmente les dio las artes. Son estos  dones entregados por Prometeo lo que hace verdaderamente humanos a los hombres,  Prometeo no se arrepiente de sus acciones porque sabe que el castigo, aunque le duela, y aunque no sea más que producto de la desmesura y tiranía de Zeus, es insignificante si se compara con su ideal que va ligado a su filantropía. Prometeo no solamente salva a la raza humana de su destrucción sino que les entrega los cimientos que forjarán la capacidad de expresar su espíritu, constituyéndolo también, pues a partir de estos dones los hombres podrán tener cultura, y el espíritu también es forjado en ella.
Prometeo no solamente es filántropo sino también altruista, pues se sacrifica por los demás sin esperar un beneficio propio a cambio, dando todo de sí por una causa, asumiendo su castigo sin doblegarse ante la tiranía de Zeus, aunque con gran dolor en su alma, pero sabiendo al fin de cuentas que hace lo correcto, que sigue su destino, el cual no puede cambiar 

SONROJO

Aparezco.
Quiero ser novelista, quiero escribir y escribir.
Quiero tomar apuntes en la calle.
Quiero escribir, no necesariamente literatura, quiero pensar y escribir y escribir y escribir.
En el 2011, hace dos años, escribí un artículo para la clase de medición y evaluación psicológica de Milton B.
Siempre me gustó ese trabajo, aunque quizá no esté muy pulido. Este es el criptomundo, mi criptomundo, que quiero hacer sentir.
El tema es el sonrojo.

Resumen

"Se realizó una indagación acerca de las raíces, significado y utilidad del sonrojo como conducta de la Comunicación no Verbal. Se encontró que el sonrojo es un fenómeno involuntario relacionado con el sistema simpático, la circulación de la sangre y la vasodilatación de los vasos sanguíneos del rostro, pero que también se desata gracias a la vida en sociedad  propia del ser humano, y que no solamente  tiene raíces fisiológicas sino también etológicas, al ser el rostro la zona del cuerpo que hace referencia en mayor medida al aspecto físico y a lo que el ser humano es en sí mismo.

La ruborización puede ser útil como función rehabilitadora, para dar cuenta de interés o como muestra de nerviosismo ante la sospecha. De igual forma  se concluyó que no siempre el cambio en el tono de la piel implica una experiencia psicológica significativa y que, por otro lado, el sonrojo tiene mayor incidencia sobre personas tímidas y es más visible en personas de raza blanca con epidermis fina y distribución espaciada entre los vasos capilares." (marzo 18 de 2011)

Es muy obvio ¿no? qué se siente pasar toda una tarde indagando sobre lo evidente y encontrando las palabras adecuadas para expresarlo: estudiar psicología.

Comparto una breve revisión documental


La principal fuente de documentación fue el texto de “La expresión de las emociones en el hombre y los animales” de Darwin, que se publicó por  primera vez en 1872. También se consultó bibliografía más reciente que no se encaminaba tanto a explicar las raíces del sonrojo, como sí sus implicaciones psicológicas, la ruborización patológica y sus tratamientos , entre estos textos se encuentran las reseñas de Loýzaga y Goic sobre el libro “Cuando la ruborización duele. Un adelanto sobre la ruborización facial patológica” y también el artículo Eritrofobia de Gaschler publicado en el 2008. La bibliografía mencionada anteriormente solamente es una parte de la que se empleó para elaborar esta revisión documental, pero pareció importante hacer referencia a ella a grandes rasgos.

            El sonrojo: una expresión propiamente humana:
“El hombre es el único animal que se sonroja. O que necesita hacerlo.” Mark Twain (Citado por Goic, 2009)
Según Charles Darwin “el rubor es la más peculiar y más humana de todas las expresiones…se requeriría de una cantidad abrumadora de pruebas para hacernos creer que un animal pueda sonrojarse” (Darwin, 1986, pp.316). Su carácter humano se debe a que solamente gracias a la existencia de los demás y a la acción que tienen las normas sociales sobre el individuo se da el sonrojamiento, es una reacción suscitada por una de las emociones de autoconciencia, ligada a las abstracciones morales y sociales que se han internalizado como adecuadas, a tal punto que, en algunos casos, es posible sonrojarse a partir de pensamientos y no necesariamente en contextos de interacción social. El sonrojo gira en torno de la percepción sobre la aceptación del individuo por quienes lo rodean, por lo que todo radica en su propia mente, como se profundizará a continuación.
Este fenómeno, constituye una reacción que no puede provocarse físicamente. “Podemos provocar risas cosquilleando la piel; llanto o enfado con un puñetazo; temblor por el miedo al dolor y muchas más cosas. Pero no podemos producir rubor… por ningún medio físico, esto es, por ninguna acción sobre el cuerpo: es la mente la que debe ser afectada.” (Darwin, 1986, pp. 316). Bajo un sentimiento de vergüenza, la red de vasos diminutos que recubre la cara se llenan de sangre produciendo el rubor; el enrojecimiento del rostro, se genera a partir de la relajación del recubrimiento muscular de las arterias  por la afectación del centro vaso-motor  a partir de la activación del sistema nervioso simpático, es involuntario y pensar en él tiende a incrementarlo. Se presenta en casi todas las razas humanas, por no decir que en todas, y en algunas de manera más visible que en otras. En las razas muy negras no pueden percibirse fácilmente cambios en el color, como sí sucede en las razas arias europeas, en los semitas y en los indios. A mayor grosor de los vasos sanguíneos y la dermis subyacente, mayor rubor, así como también se presenta en mayor medida cuando la epidermis es más fina. Por otro lado, la tendencia al sonrojo también se hereda. (Gaschler,2008) (Darwin,1986).
En el sonrojo también participan las glándulas lacrimales pues influyen sobre el incremento de la sangre que se acumula en los capilares de las regiones adyacentes, incluida la retina. (Darwin,1986)
            Partes del cuerpo que se sonrojan y explicación fisiológica:
Lo más común es que se sonrojen la cara, las orejas y el cuello, aunque en algunas personas también se sonrojan el tórax, el abdomen u otras partes del cuerpo. Lo más común es que el sonrojo inicie por las mejillas, en el plexo del nervio parotídeo, y después se extienda en círculos, alcanzando zonas como las orejas y el cuello. En los albinos la pupila, que suele ser roja, intensifica su color. Por otro lado, las personas que tienden a sonrojarse con mayor intensidad en su rostro, no se ruborizan en miembros más inferiores del cuerpo y viceversa, en otras casos el rubor se extiende en irregulares manchas rosadas (Darwin,1986)
En el texto de “La expresión de las emociones en los animales y el hombre”, se señalan dos hipótesis para explicar el hecho de que la gran mayoría de las veces el rostro sea la principal parte del cuerpo que tiende a enrojecerse. La primera, que por cierto Darwin no apoya, es que la cara se encuentra generalmente al aire libre y, por tal motivo, sus vasos sanguíneos han desarrollado la capacidad de dilatarse con mayor facilidad. Esta explicación se sustenta en que los hombres que culturalmente tienden a andar desnudos se sonrojan en los brazos, el pecho y por debajo de la cintura. Sin embargo, Darwin refuta esta hipótesis sustentando que las manos son miembros que, al igual que el rostro, se encuentran al aire libre y por lo general no tienden a sonrojarse. Él lo explica acotando a que el rostro es la parte que en toda cultura más se observa, pues es en él donde radica la mayor fuente de expresión, y la fuentede voz; también es el que más se arregla y más da cuenta de la fealdad o belleza (apariencia física), por tanto es la zona del cuerpo  de la que más suelen preocuparse los seres humanos, con respecto a ellos mismos. Darwin apela a la teoría de que el pensamiento sobre una parte determinada del cuerpo genera mayor actividad física en el mismo: “la atención fijamente dirigida hacia cualquier parte del cuerpo tiende a interferir con la contracción tónica ordinaria de las pequeñas arterias de dicha zona. La consecuencia es que dichos vasos se relajan en mayor medida y al instante se llenan de sangre arterial”(Darwin,1986,430pp); es por esto que en ocasiones el pensar concentradamente sobre una parte del cuerpo genera dolor en dicha parte, y, por la misma razón el concentrarse sobre uno mismo (que es lo que sucede durante el sonrojamiento) desencadena mayor actividad circulatoria sobre el rostro, que es la parte del cuerpo en mayor medida relacionada con lo que es el sí mismo de cada persona, lo que también explicaría el hecho de que cuando la persona piensa en que se está ruborizando cuando se sonroja, solamente alarga e incrementa el sonrojo. (Darwin,1986)
El sonrojo es precedido por una sensación peculiar en la piel y después por una tenue palidez, lo que se explica en la dilatación y posterior contracción de los vasos sanguíneos. Se siente un ascenso de la temperatura, aunque este ascenso no siempre implica que la persona se haya sonrojado; en ocasiones las personas palidecen a pesar de estar en situaciones que bien podrían provocar sonrojamiento y dan cuenta de calor en el rostro. (Darwin, 1986)
El sistema nervisoso simpático controla la circulación a través de la inervación en esfínteres precapilares y en arteriolas, éstas últimas responden con vasoconstricción a la epinefrina y angiotensina; y con vasodilatación a la histamina, acetilcolina y prostaglandina-E. En cuanto a la  termorregulación de la piel, que es un órgano extenso que desempeña funciones en el área emocional (como ocurre en el caso de la vergüenza y el sonrojo), tiene un papel especial el plexo vascular, que es un reservorio de sangre. En él se pueden observar reacciones vasculares generalizadas  como las que tienen su génesis en el calor, en el frío y el estado de choque. La piel es considerada una de las zonas sobresalientes en el organismo para la circulación sanguínea, por lo mismo el sonrojo se vuelve más visible conforme a la claridad de la piel del individuo. (Magaña y Magaña, 2003)
El enrojecimiento facial constituye entonces el resultado de una vasodilatación transitoria de los vasos sanguíneos locales, que es acompañada por un aumento temporal en el volumen circulante de los vasos sanguíneos. Cuando la distribución de los capilares en la zona posee una alta densidad, y cuando existe una mayor superficialidad, el sonrojo se hace más visible. Sobre este último fenómeno influyen tanto factores relacionados con neurología como la liberación de sustancias vasoactivas de la zona. Se produce vasodilatación y también vasoconstricción. Cuando se produce vasodiltación, desencadenan la inflamación, en donde se libera una mayor cantidad de linfocitos por lo que se prolonga el sonrojo. (Insituto Médico Láser, 2011)
            Causas del sonrojo:
En general, el sonrojo se debe a la preocupación por la opinión de los demás, y más especialmente a las opiniones despectivas en torno a uno mismo. Estas opiniones pueden dar cuenta del aspecto físico o de la conducta. (Darwin,1986)
Cabe resaltar que es una reacción que, según algunos estudios citados en el libro de Darwin “La expresión de las emociones en los animales y el hombre”, el sonrojo solamente se produce en sociedad a partir de las normas morales, de etiqueta y de conducta impuestas. Un punto que corrobora lo anterior, es una afirmación elaborada por Von Spix y Martius sobre los aborígenes del Brasil: “fue sólo después de un largo intercambio con los blancos y después de recibir alguna educación cuando notamos en los indios un cambio de color para expresar las emociones de su mente” (citado por Darwin,1986, 323pp)
Timidez:
La desaprobación o el ridículo generan rubor y timidez en mayor medida que la aprobación. La timidez  es una sensación de impotencia o incapacidad para expresarse ante los demás; cuando se es tímido se presentan síntomas como el sudor en las manos, el temor y el sonrojo, quiere hablarse ante los demás y expresarse ante ellos, pero esto sugiere un gran esfuerzo. (Duque, 2006) (Darwin,1986)
La timidez es dependiente de la sensibilidad de opinión del individuo hacia los demás. Comúnmente hace referencia al aspecto externo, y de ahí que las personas tímidas se ruboricen en mayor medida ante la presencia de un extraño, pues ellos juzgan más la apariencia que la interioridad, a diferencia de como sucede ante conocidos; ante ellos las personas pueden sonrojarse respecto al juicio ante su conducta. (Darwin,1986)
La timidez es consecuencia de la formación recibida en la infancia y se supera a partir de la confianza en sí mismo para entablar relaciones con los demás. Es muy importante superar la timidez, pues las relaciones interpersonales son indispensables para la desenvoltura del ser humano. (Duque, 2006)
Vergüenza:
La vergüenza puede encontrarse íntimamente relacionada con el interés, pues, según las ideas de Silvan Thomkins (1960), la vergüenza solamente opera después de que el interés o el disfrute han sido activados. De ahí que los enamorados tiendan a sonrojarse con su pareja, o que unapersona se sonroje ante alguien que le parezca atractiva (Probyn,2005)
Hay algunos movimientos o conductas que acompañan el sonrojo cuando se da a causa de la vergüenza. Para empezar, cabe resaltar que se presenta  deseo de ocultarse; se gira el cuerpo y más especialmente la cara con el fin de llegar a esconderse de alguna forma, se bajan los  ojos y se observa de soslayo, no se puede sostener la mirada por mucho tiempo. En ocasiones el rubor es acompañado de frecuentes parpadeos o de secreciones lacrimales. (Darwin,1986)
La vergüenza se desata conforme a lo que pensamos que somos, por eso ella puede dar cuenta de nuestra autoestima o autoconcepto, reflejando también lo que consideramos humanamente correcto, nuestros deseos, valores y aspiraciones esto significa que puede dar cuenta de principios morales, y al ser el sonrojo expresión de la vergüenza, se convierte en un indicador útil para dar cuenta de lo que la persona piense y siente respecto a sí misma. (Probyn, 2005)
Modestia:
Esta característica hace referencia a personas humildes, que se sonrojan por la mención de  características positivas que le son connotadas, las cuales juzgan de excesivas para la sencilla condición que se confieren a sí mismas. Acá es sobresaliente la preocupación que se tiene por la opinión de los demás. También la modestia hace referencia a los actos de falta de etiqueta o delicadeza, lo que hace referencia a la interacción con el sexo opuesto. (Darwin, 1986)
Pensamientos:
Cuando la sensación del sonrojo, que consiste en una reacción ante la vergüenza acompañada de sudoración y palpitaciones, se retroalimenta y adquiere su autonomía, es posible que se generen estas reacciones a partir del recuerdo de la sensación. (Bustamante y Carrión, 2003)
En ocasiones las personas se sonrojan al recordar algo desagradable, que hace mayormente referencia al recuerdo de algo prometido y no cumplido. (Darwin,1986)
            El sonrojamiento excesivo:
No por sonrojarse con una frecuencia que sobrepase lo normal, se requiere de un tratamiento. Solamente cuando se presente pánico al sonrojo se habla de Eritrofobia, ésta se fundamenta en el temor exacerbado de dar una mala impresión a los demás y figura como un subtipo de las normas sociales. Su etimología no radica en una sola dimensión, al contrario la personalidad, los genes y la educación recibida hacen parte de la eritrofobia. (Gaschler, 2008)
El mayor temor de los eritrofóbicos es haber cometido una acción reprobable. Se puede arreglar mediante la intervención de terapias conductistas cognitivas, en donde se busca que el sujeto fije su atención en un punto exterior en lugar de centrarla sobre sí mismo. También existe una opción quirúrgica, en donde  se aplican bloqueantes a los beta-receptores, disminuyendo la activación del sistema simpático. También se trata seccionando el nervio simpático bilateralmente, aunque en ocasiones esto aumenta la sudoración. (Gaschler, 2008)
El sonrojamiento excesivo e incontrolable   se explica por la acción de una sustancia vasodilatadora circulante de tipo histamina, o debido a cambios en el control neurológico de vasos cutáneos en las zonas afectadas, que es fundamentalmente ejercido por fibras nerviosas autónomas vasodilatadoras que relajan el tono vasoconstrictor, presentes en ocasiones en los nervios somáticos (como el trigémino). La intensidad del rubor se cuantifica mediante la temperatura en el área malar. Para intervenir sobre este trastorno quirúrgicamente se elabora una interrupción endoscópica de la cadena simpática.  El aspecto negativo de la intervención, radica en que puede dar paso a diversas secuelas, como el síndrome de Horner y la neuralgia intercostal. El sonrojo excesivo también puede tratarse a partir de tratamientos láser o de cosméticos.  (Belda, Callejas, Canalis, Catalán, Gimfer, Iglesias y Rubio, 2004).
            Sonrojo y comunicación no verbal:
Es pertinente dar cuenta de un ejemplo expuesto por la bióloga Katja Gaschler en su artículo Eritrofobia, en donde da cuenta claramente del papel del sonrojo en la comunicación no verbal: “ suponga por un momento que tropieza con alguien y de repente usted “se pone rojo”. Para la persona agredida es un síntoma inequívoco de que lamenta sinceramente lo ocurrido, por lo que le quita importancia al lance y usted se tranquiliza.” (Gaschler, 2008, pp 92)Aquí se puede dar cuenta de la función rehabilitadora del sonrojo, pero no es su única función ni el único caso en donde se expresa, para dar cuenta de otras circunstancias en donde se presenta el fenómeno, se dará cuenta de otro ejemplo:
“Suponga que está sentado en un tren y viene el revisor. ¿Qué piensa usted de su compañero de asiento si empieza a sonrojarse? Está claro que, ante un suceso que va en contra de las normas sociales, el rubor actúa como atenuante, mientras que en un contexto en que se puede quedar en entre dicho despierta desconfianza” (Gaschler, 2008, pp 92)
 Se ha determinado que el rubor tiene una función rehabilitadora; a raíz de una serie de experimentos elaborados por Peter de Jong, se llegó a la conclusión de que un rostro sonrojado calma más al afectado que cualquier otra disculpa de carácter verbal (Gaschler, 2008)
Otra de las labores del sonrojo en la comunicación no verbal es indicar interés. Por ejemplo, cuando una persona se sonroja mientras interactúa con otra, puede ser un indicador de que está interesada en ella. (Probyn,2005)
            Otras cuestiones sobre el sonrojo y la ruborización:
En algunos casos la excesiva aceleración del ritmo cardiaco y respiración durante el sonrojo, puede generar un bloqueo mental o aturdimiento de la mente. (Darwin,1986)
La ruborización se puede generar a causa de patologías cutáneas o sistémicas, como las reacciones de fotosensibilidad, la dermatitis seborreica, las reacciones cutáneas por fármacos, lupus eritematoso, hipertiroidismo, rosácea y dermatitis irritiva entre otros. (Instituto Médico Lácer, 2011)
La ruborización no solamente es una respuesta fisiológica a la emoción de la vergüenza, sino que a su vez produce vergüenza. El sonrojo no es entonces una consecuencia de la emoción sino, puede ser en muchos casos uno de sus componentes. (Instituto Médico Láser, 2011)
El sonrojo excesivo ha sido clasificado dentro de las fobias sociales. (Bustamante y Carrión, 2003)

Fuentes:
Belda,J; Callejas, M.A.; Canalis, E; Catalán, M. Gimfer, J.M; Iglesia, M. y Rubio, M. (2004). Simpatectomía torácica por videotoracoscopia para el tratamiento del rubor facial: bisturí ultrasónico frente a diastermia. Archivos de bronconeumología. 40 (1), 9-17.
Burgess, T. (1839). The physiology or mechanism of blushing: illustrative of the influence of mental emotion on the capillary circulation; with a general view of the sympathies, and the organic relations of those structures with which they seem to be connected. Boston: Universidad de Harvard.
Bustamante, G. y Carrión, Ó. (2003). Ruborización ¿Ansiedad social o dismorfia corporal?. Cuarto congreso virtual de psiquiatría, interpsiquis 2003. 1-6.
Darwin, C. (1986). La expresión de las emociones en los animales y en el hombre. Madrid: Alianza editorial.
Duque, J. (2006). Maneje sus emociones. Aproveche su timidez. 131-157Bogotá: Ediciones y representaciones EDUQUE.
Gaschler, K. (2008). Eritrofobia. Mente y cerebro. 33, 91-93.
Goic, A. (2009) When blushing hurts. Overcoming abnormal facial bluching. Rev. méd. Chile [online]. 137 (3), 447-448.
Instituto Médico Láser (2011). Enrojecimiento facial: flushing y blushing. Madrid, España. Recuperado el 12 de marzo de 2011 en: http://www.iml.es/faq/piel/flushing-blushing-enrojecimiento-facial.html
Loýzaga, C. (2010) Cuando la ruborización duele. Un adelanto sobre la ruborización facial patológica. Salud mental. 33(3), 297-298.
Magaña García M. y Magaña Lozano M. (2003). Anatomía, embriología, histología y fisiología de la piel. En: Magaña García M. y Magaña Lozano M. Dermatología. (3-17) Bogotá: editorial Panamericana.
Probyn, E. (2005). Blush faces of shame. Minessota: University of Minessota press.